

MIS AFICCIONES: LECTURA, COSTURA, PUNTO DE CRUZ, NUESTRAS MUÑECAS,... LOS SUEÑOS ENCERRADOS EN EL BAÚL DE LA ABUELA QUE POCO A POCO SE VAN HACIENDO REALIDAD.
2.- En segundo lugar adornamos la fresa usando hilo blanco.
Estas pequeñas puntadas son fundamentales para que la fresa parezca lo más real posible. En principio pensé en usar hilo verde, pero resalta mucho más el color blanco sobre el rojo de la fresa.
3.- Como veis, el tercer paso es dar la vuelta a nuestra fresita y coser para cerrar tan sólo por el lado más estrecho. Fijáos en que la trasera de la fresa no queda nada bonita. No os procupéis, esto es algo que sólo sabréis vosotras.
4.-A continuación, dar la vuelta y rellenar con un poquito de relleno sintético. Yo he seguido utilizando lo que me sobró al vaciar la almohada de Emma. ¡Quién me iba a decir a mí, que lo iba a acabar usando para ésto!
5.-Después, utilizad también hilo rojo para cerrar la fresa por la parte de arriba. Si ampliáis la imagen comprobaréis que no tiene ninguna dificultad.
Es fundamental que cerréis fuertemente la abertura para que no haya ninguna posibilidad de que se salga el relleno.
6.- Una vez que tengáis cerrada la fresa, acoplar las hojitas verdes que cortamos al principio con un alfiler, y preparar la aguja con hilo verde.
Ya podéis empezar a coser. Os debe quedar algo parecido a lo que os muestro en esta imagen.
Y ya está. Tenemos nuestra primera fresa de fieltro terminada. Ahora no tenéis más que hacer unas cuantas más para que acompañen a esta primera y que vuestro plato de fresas quede de lo más apetitoso.
He vuelto a buscar en Youtube por si había algún tutorial, y cómo no, he encontrado el de
Megan Cooley, lo podéis encontrar en http://www.youtube.com/watch?v=7VGB8J3TtwE . Es fantástico. Así que aquí os lo dejo para que lo veáis.
¡Qué lástima que yo sea un pequeño fracaso en esto de bloggear y que no tenga tiempo para subir mis propios vídeos! ¡Bueno, también es algo que no se debe descartar! ¿noo? ¡Ya veremos! Con el tiempo y ....¿como era el refrán?...otra cosa que se me da mal... nunca me acuerdo de los refranes. Cómo dice mi señor esposo, cuando no me los sé me los invento. ¡Qué se le va a hacer, una no es para nada perfecta!